Diversidad para emprender en el Máster en Iniciativa Emprendedora
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Diversidad para emprender en el Máster en Iniciativa Emprendedora y Creación de Empresas

¿Qué hace un Periodista de España al lado de una Matemática de México? ¿Y una Contable de China al lado de un Nutricionista de Arabia Saudí? ¿Se entenderán una Economista italiana con una Veterinaria de Perú? ¿Y qué tal se organiza un abogado de Panamá y un Ingeniero alemán?

Estas distancias aparentes en lo cultural y lo formativo son habituales en el aula del Máster en Iniciativa emprendedora y Creación de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid. Actualmente el Máster se encuentra en la 6ª edición y, por el aula, han pasado ya estudiantes de 23 nacionalidades y más de 30 titulaciones distintas.

Esa procedencia internacional tan diversa, y los distintos bagajes formativos y experiencias profesionales, hacen del aula un ambiente plural y rico en conocimientos y culturas. Y es esa pluralidad nacional y académica la que permite generar un excelente clima de aprendizaje, fomenta la creatividad y el desarrollo de iniciativas emprendedoras de gran interés, contribuyendo al éxito en la consecución de los objetivos del programa. Más allá de generar una red internacional muy valiosa para el desarrollo empresarial y de colaboraciones futuras entre los distintos estudiantes.


Multinacionalidad: el valor del conocimiento local en un mundo global

La procedencia internacional del alumnado es muy diversa. Para cada edición, se seleccionan y configuran grupos de estudiantes hasta 40 alumnos como máximo, entre los que se pueden encontrar en media 15-20 nacionalidades distintas según la edición. Todas las ediciones han contado con más del 80% de estudiantes internacionales, que proceden de cualquier parte del mundo: desde Japón, China, Rusia o Arabia Saudí, pasando por países europeos y haciendo un recorrido por numerosos países de América.

La convivencia e interacción de tan diferentes orígenes permite en cada edición vivir experiencias muy enriquecedoras, tanto en lo personal (tolerancia, intercambio cultural, desarrollo personal e intelectual) como en lo profesional (conocimiento de oportunidades comerciales, otras necesidades, gustos y costumbres, en definitiva, otros entornos).

Así, trabajar con compañeros tan diversos a lo largo del curso permite ampliar el conocimiento de otras formas de hacer las cosas o de necesidades no satisfechas en otros contextos, ampliando la posibilidad de descubrir oportunidades de negocios que en otras partes del mundo no están explotadas o que podrían explotarse en el país de origen. Por ejemplo, los estudiantes españoles no conocían la enorme demanda de leche y productos  infantiles españoles en China. El tirón que tiene el tequila o  el aguacate, era algo que el estudiante de México desconocía. La estudiante de Japón descubrió el potencial del mercado inmobiliario colombiano y ecuatoriano al estar en el aula con personas de Latinoamérica . Montar un gimnasio en España siendo francés, o una empresa conjunta con un compañero de Arabia Saudí, son ejemplos de oportunidades detectadas y conseguidas gracias a compartir el curso con compañeros de otras nacionalidades.

 

La multidisciplinariedad: el complemento ideal

Y si al conocimiento e idiosincrasia de cada nación o cada región se le añade la distinta formación… la combinación es perfecta. En el aula se han llegado a encontrar estudiantes de 20 formaciones académicas distintas (con experiencias profesionales también muy diversas). Los estudiantes que forman parte del grupo pueden ser ingenieros, economistas, juristas, filólogos, farmacéuticos, matemáticos, veterinarios, administradores de empresas, periodistas, etc., ¿te imaginas?

Crear una empresa es una tarea poliédrica, diseñar un modelo de negocio también lo es, y se beneficiará mucho al contar con esa heterogeneidad de bagajes formativos. ¿Cómo conseguirlo? Durante el curso se fomenta la diversidad para poder explotar todo su potencial. Los grupos de trabajo se integran con estudiantes de diferentes perfiles nacionales y formativos, permitiendo que cada uno aporte sus conocimientos, combinen sus enfoques, metodologías y formas de analizar los problemas y aportar sus soluciones.

El cóctel está preparado, ¿te animas a probarlo?

María Jesús Nieto
mnieto@emp.uc3m.es

Directora del Máster Universitario en Iniciativa Emprendedora y Creación de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid.

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